(Buenos Aires) Juan Gaibisso fue el primero en graduarse luego de que en el 2005 el Instituto Tecnológico de Buenos Aires ofreciera nuevamente la carrera. Los cierres de astilleros, la desaparición de gran parte de los buques con bandera argentina y la consecuente falta de demanda fueron las causantes de que se dejara de brindar esta especialidad, según el ITBA.
La especialidad naval se desarrolló durante varios años, con el egreso de aproximadamente setenta ingenieros, el último de los cuales lo hizo en 1996, ya que la casi desaparición de las flotas argentinas y los astilleros e industrias de apoyo, prácticamente anularon las vocaciones.
En un comunicado, el Institutoexplica que: “El escenario actual es totalmente distinto. Durante estos últimos años se logró la recuperación de la industria mediante un esquema estratégico delineado desde el Estado con medidas concretas de financiamiento y capacitación. Los resultados ya comenzaron a percibirse. Se reactivó fuertemente el sector de las reparaciones y se encuentran en proceso de desarrollo una cantidad de proyectos de construcción, tanto para el mercado local como para el de exportación.”
“Desde chico me gusta navegar y principalmente elegí la carrera porque me gustan los barcos y me intrigaba su proceso de construcción.”, explica Juan Gaibisso.
Actualmente son 30 los estudiantes que ingresaron al ITBA desde la reapertura de la carrera y diversas empresas ya están demandando perfiles con esta formación.
Durante su carrera, Juan Gaibissso se especializó en Construcción Naval, una de las dos orientaciones que ofrece el ITBA para los ingenieros que desean dedicarse al desarrollo de embarcaciones de grandes dimensiones. Este enfoque permite al egresado especializarse en organización de astilleros, mantenimiento y reparación de buques, gerenciamientos de proyectos navales y subestructuras navales.
Entre las actividades que puede realizar un egresado de esta carrera se encuentran:
Diseño, construcción y reparación de buques, embarcaciones de trabajo o deportivas, maquinarias e instalaciones náuticas.
Atención de temas de transporte marítimo o fluvial, pesca, explotación de petróleo y recreación.
El desarrollo de cada materia incluye la reflexión sobre la repercusión de lo puramente mecánico en los individuos y la previsión de sus efectos culturales, para superar el atraso y generar la constante modernización social.
“El ingeniero naval egresado del ITBA cuenta con las competencias necesarias para desempeñarse con excelencia en las mejores empresas del mundo”, explica el Ing. Miguel Groube, director adjunto de la carrera.
El ITBA entiende que la formación científica y técnica de sus egresados en Ingeniería Naval debe estar acompañada por la formación cultural, ética y social y una intensa práctica laboral que incluya períodos de navegación en unidades comerciales o militares. La universidad cuenta con más de 200 convenios de pasantías con empresas de diversos rubros para complementar la capacitación del estudiante.
Más información sobre el ITBA: www.itba.edu.ar |