(Madrid) Un estudio de la empresa pública Cimalsa (Centrales e infraestructuras para la movilidad y las actividades logísticas) constata que con actuaciones puntuales de mejora en la red ferroviaria se podrían reducir 189.400 camiones en las carreteras y 7.800 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.
Los resultados del estudio, que se ha presentado hoy, son fruto del análisis de la experiencia y las necesidades de las cadenas logísticas de importantes empresas, de los gestores de infraestructuras y de los operadores ferroviarios.
El trabajo propone una serie de medidas que podrían llevarse a cabo para reducir el paso de cerca de 190.000 vehículos pesados en las carreteras y disminuir en 7.800 toneladas las emisiones de CO2.
Los autores del estudio plantean, en este sentido, mejorar las instalaciones ferroviarias, ampliar y construir nuevas terminales y adaptar las vías a ancho internacional, según ha informado el departamento de Política Territorial y Obras Públicas.
También propone a las empresas que aprovechen posibles sinergias y contraten o compartan un mismo tren para realizar el transporte, siendo las rutas más favorables para impulsar este servicio las de Barcelona-Madrid, Barcelona-Sevilla, Barcelona-Portugal y Barcelona-Europa (Francia, Alemania y Reino Unido).
Con la aplicación de todas estas medidas se podrían trasvasar unos 3,5 millones de toneladas anuales de la carretera al ferrocarril, lo que supondría un incremento del 45% respecto al volumen actual que se transporta en tren. |