Gustavo Echenique, Gerente General de Tecnología y Procesos del Grupo Logístico Andreani, explica que la compañía ha iniciado un proceso tecnológico relacionado con diferentes soluciones de software pensando en cómo proyectarse a los cinco a diez años próximos. Dentro de ese proyecto general, han dividido distintos módulos y, dentro de ellos, lo que tiene que ver con el negocio de transporte y distribución física, que abarca desde un paquete terminado y preparado hasta las operaciones dentro del almacén; desde un bulto identificado hasta su entrega final, es decir todo lo que tiene que ver con el proceso de transporte, involucrando, además del proceso operativo, las tarifas, los clientes y el seguimiento de la información.
Dice Echenique que “todo comienza desde que un cliente nos envía un dato para realizar un retiro con expediciones y entregas para desarrollar, hasta que nosotros le devolvemos el documento conformado, con el remito y las gestiones de cobro en el caso que lo haya pedido bajo esa modalidad. Esto involucra el proceso del negocio, el operativo y el flujo de información asociado a ese proceso operativo”.
Para ello, han elegido el Sistema Alertran de Alerce Informática Aplicada.
Respecto del proceso de selección del software, Echenique rememora que “hace algunos meses, fuimos a España a ver distintos software de transporte, y el que nos pareció más apropiado es el sistema Alertran”. Y justifica agregando que “uno elige un software viendo operaciones que tienen características similares a las de su compañía. Fuimos a ver operadores logísticos en España que tenían problemáticas desde el punto de vista del modelo de transporte y distribución, similares a las que teníamos nosotros en Argentina”.
También analizaron software en Estados Unidos. En Argentina, observaron también varias soluciones, pero entendieron que estaban más enfocadas a “lo que es una optimización de transporte y no al negocio del transporte en sí, es decir, el manejo del negocio del transporte. La operativa es una parte del negocio del transporte, pero no lo es todo”.
Dentro de la solución Alertran, Andreani notó que resolvía muchos aspectos de su problemática, con la flexibilidad de poder encontrar soluciones a temas locales. Por ejemplo, dice Echenique, “la cuestión de la seguridad y protección patrimonial es un tema específico de Argentina, que no tiene su correlato en España debido a que allí no existe la piratería del asfalto y, desde el punto de vista de los controles de seguro y seguridad, es un elemento importante a considerar en nuestro país”. Echenique explica que vieron, por un lado, un software potente; y por el otro, la capacidad y el entendimiento con Alerce para poder realizar las adaptaciones que son necesarias ajustándose a la problemática Argentina, y que esos fueron los motivos de la selección. Como parte de la selección, un grupo de directivos de Andreani viajaron para conversar con distintos colegas operadores de España, para entender los beneficios de la implementación y cómo había sido su proceso en tiempo además de que los aconsejaran para poder encararla de forma eficiente.
Respecto de lo que el cliente va a percibir con esta aplicación Echenique anticipa un nivel de escalamiento. Dice que en principio, lo que el cliente va a percibir es una mayor integración y un intercambio más eficiente en la información, con la posibilidad de la identificación de los bultos, pudiendo ya tener una identificación y el seguimiento bulto a bulto. Luego, se incorporará todo lo que permite la herramienta, en pasos sucesivos en el proceso de implementación.
Dentro de esos pasos y del proceso, “también se encuentra una mayor integración. Si bien nosotros hoy tenemos el escaneo de documentación, esto va a permitir una mayor integración en lo que es dicho escaneo de remito con la aplicación de distribución y con la optimización de rutas y transporte, un elemento fundamental en la distribución en grandes ciudades. En síntesis, tener inteligencia en la mejor distribución y optimización de rutas en el transporte”.
Pablo Pardo, presidente y fundador de Alerce Informática Aplicada, interviene aclarando que el sistema “posee una base de datos Oracle con la capacidad que necesita una empresa cliente. Tenemos una gama de clientes que van desde veinte millones de envíos al año para adelante, y en esos niveles de aplicaciones se puede decir que cada servidor maneja unos 150 usuarios, es decir, puede crecer horizontal y verticalmente. No conocemos ningún tipo de límite más lo que dé la propia infraestructura”.
Pardo remarca que este software está orientado hacia el negocio, “entendiendo el negocio como al servicio del cliente”. Se interactúa a través de internet o del medio que se quiera, para hacer órdenes de retiro, para integrar información de bultos y además para ver permanentemente y en tiempo real, la trazabilidad.
Respecto de los sistemas distribuidos, Pardo explica que “éste es un sistema de un único dato, por lo tanto, los datos de transmisión de bultos los ve el cliente, la sucursal de origen y la de destino; y todo el mundo que interviene en esa cadena de valor, incorpora información sobre ese envío”.
De esta forma es posible brindar un aviso de una entrega en el momento mismo qn que se produce, así como cualquier incidencia, en tiempo real, de manera que el cliente puede interactuar con origen, destino o con la compañía de seguros, si fuera el caso. El sistema permite una trazabilidad tal que se puede evaluar con precisión el coste de la operación de todas las empresas que han intervenido.
Echenique pone a consideración un elemento importante en la selección, destacando que “hemos encontrado en Alerce, personal que conoce mucho de la actividad del transporte; es decir, además de ser especialistas en informática, son especialistas en el negocio del transporte. Uno puede hablar desde el transporte y entenderse muy rápidamente, pero a veces ocurre que se habla de informática y de transporte al mismo tiempo y es difícil entenderse. Ante todo, ellos son especialistas en el negocio del transporte y después informáticos, que combinan ambas soluciones”.
Sobre el particular, Pardo habla desde su experiencia y dice que “se da en muchos casos, que el informático queda atrapado en el sector de la logística o del transporte. Es un sector permanentemente dinámico y con una evolución impresionante. En este momento, estamos introduciendo una aplicación que se encuentra desarrollada hace cuatro años. Hace tres, hemos comenzado una nueva aplicación en la que pretendemos que una empresa de transporte funcione con paneles industriales, es decir por paneles, con indicadores permanentes en cada una de las secciones, con alarmas que determinen las cosas que se han realizado mal, cuáles son los incidentes que se están generando en una determinada planta, etc. Todo esto unido a que el sistema se integra con software de clasificación o con autómatas de cualquier tipo, debemos evitar que una empresa de transporte no sea el camionero y listo, sino que sea un empresa con sistemas mucho más potentes que la mayoría de sus clientes, como es el caso del Grupo Logístico Andreani”.
La incorporación de soluciones como esta, implica “la integración total desde el punto de vista de distintos niveles de proveedores en lo que respecta al transporte”, dice Echenique. Añade: “si son proveedores específicos de transporte en sí, la integración es total”. El sistema está preparado para que a través de distintas interfases, inclusive el teléfono, puedan confirmar la entrega en el momento que se está realizando. Pardo explica que en España existe una filosofía, desde el punto de vista del transporte: bajo una misma bandera, pueden operar diferentes empresas, y es muy importante la integración costo-beneficio de cada una de esas empresas que se encuentran trabajando. “Cada proveedor de servicio que tiene a su cargo una zona de distribución, es un centro de coste beneficio y tiene una identificación fiscal. Todos operan bajo la misma marca y el sistema lo que realiza es la redistribución de ese coste beneficio, es decir, cada elemento que interviene tiene su coste y el que cobra el servicio le transfiere coste a la otra parte. Si se cobra en origen se lo traspasa a destino y viceversa; y se establecen reglas de juego para esa redistribución. Esto quiere decir que alguien independiente tiene una terminal y opera como si fuera alguien más de la organización, pero sólo tiene acceso a su información, lógicamente. Estos proveedores de servicios tienen que estar también capacitados para adquirir la información”.

Echenique aclara que con respecto a la problemática española, desde el punto de vista de la potencia de la aplicación, “para nosotros es más simplificable debido a que tenemos una estructura propia. Todas nuestras sucursales y lo que tiene que ver con la distribución son propias y nos permite integrarnos. Por ejemplo, una parte del sur del país la trabajamos con un operador logístico y la otra, el de las urgencias, lo hacemos a través de la empresa de correos. Desde allí, la integración con la empresa de correos es directa. Ellos maniobran con sus sistemas y pueden operar en aquellas sucursales del sur muy pequeñas vía web ya que están informando en el momento. Ésta, es una aplicación centralizada, es decir, ellos están viendo con las claves correspondientes la parte de información que necesitan para su operación y pueden, a partir de ahí, recibir todos los envíos a distribuir e ir informando en forma constante de la situación. Eso, en menor medida, es un transportista, nada más que en lugar de llevarlo una PC lo hace desde un teléfono y como la información es centralizada, la misma impacta directamente en el sistema”.
Pardo explica que al vehículo de distribución y reparto se le traspasan todas las órdenes de retiro y las entregas desde un teléfono que es el soporte. El transportista directamente pulsa cuando se ha llegado a un destinatario, se toma la hora de llegada, hace la entrega y pulsa el éxito o el fracaso o la incidencia que se produce en ese momento; luego, se controla la hora de salida debido a que se puede reasignar y calcular hasta un coste de distribución en función del tiempo de espera que haya habido en cada cliente, más el tiempo de desplazamiento hacia el siguiente punto y eso se realiza con un teléfono convencional.
El sistema también está preparado para tecnologías de voz. Explica Pablo Pardo que “con la voz ya empezamos a incorporar funcionalidades, como por ejemplo la salida y llegada de vehículos. Se utiliza también para calcular el volumen de un bulto. Se calcula ancho y alto por número de bulto, el operari lo dice al sistema, y este lo calcula, devuelve el valor y ya se puede etiquetar. Cuando se encuentra un bulto fuera de la línea de salida, se le puede preguntar al sistema y éste dice la forma de distribución y en qué condiciones está. Poco a poco se va incorporando esa tecnología como un elemento más natural y las ventajas que dejan las dos manos libres. Este proceso arrancará en la segunda fase de implementación en Andreani noviembre”. Aclara que “hay que prepararlo con la gramática adecuada, a cada país, claro, pero ya se han realizado pruebas”.
La implementación ha implicado una capacitación intensa del personal de sistemas de Andreani en otras herramientas. Desde el punto de vista del hardware, tuvieron que capacitar a la gente, al igual que en bases de datos, donde y desde el punto de vista de sistema operativo, que también es diferente. En sí misma, la aplicación ya posee un programa de capacitación intensa. El personal tuvo que capacitarse y formar parte de la planificación del proyecto.
Según Pardo, “existe un cambio de función muy importante. En un software propio, se controlan las alteraciones, modificaciones, tipo de errores, etc. En un software abierto de este tipo, se requieren funciones distintas. Una función que no existía, como el mantenimiento de bases de datos, ahora obliga a tener una persona experta en ello. La incorporación de la herramienta implica el reciclaje de todo el departamento, porque hay que imaginarse que si es de integración, probablemente haya dos personas del departamento de sistemas que le ahorren el soporte al departamento comercial, debido a que la integración de clientes al sistema es una estrategia y, en ese caso, el departamento de sistemas de Andreani y el departamento de sistemas del cliente, tienen que ser capaces de integrarse”.
El sistema, en el momento en que se introduce la expedición del envío, ya está calculando la fecha de entrega, y entre la salida y esa fecha de entrega lo que realiza es disparar alertas de incumplimiento. Por lo tanto, tiene una exigencia importante dentro de las propias funciones de los diferentes actores, ya que no se trabaja por inercia, o porque tienen que hacer una determinada tarea sino que tienen que trabajar para cumplir un objetivo. Todo esto se dirige a un tablero de a bordo, a un cuadro de mando, donde se encuentran indicadores de destino, clientes, distribuidor, repartidor, atención al cliente, inventarios, etc. |
Pablo Pardo, un profesional con un pie en la logística y otro en las TICs
Con una familia de hermanos médicos y el padre camionero (recuerda con simpatía que “mi padre se quejaba de que nadie seguiría su camino de transportista”), circunstancias de la vida llevaron a Pablo Pardo, en 1972, a ser responsable de consultoría de la Asociación de Industria de Navarra.
En aquella época, España quería entrar en la Comunidad Económica Europea y había un mensaje claro desde el gobierno acerca de la especialización, donde había que buscarse una y la empresa que no saliera a buscar una, “la tendría difícil”.
Por una serie de casualidades, entró a hacer un análisis a una compañía de transporte para realizar un desarrollo y quedó instalado. Fue en ese momento que comenzó con su empresa, en el año 1984. Hoy son 170 personas con soporte en Barcelona, Madrid, Bilbao, Zaragoza, y con clientes en Portugal. “Tenemos dos líneas grandes de negocios: la operación con operadores logísticos y con transportistas de carga fraccionada. Tenemos un sector en la parte de logística, donde somos cincuenta consultores, y hay otra parte que se dedican al desarrollo interno que ellos no entienden ni de paquetes, ni de clientes, ni de transportistas. Y la parte de consultoría tiene bastante experiencia dilatada de grandes empresas y con capacidad de adaptación en varios países. Nuestro primer cliente fue Chile”.
En Argentina tiene varios proyectos de la mano de Jorge Tesler, quien fue “quien nos introdujo en este país y con quien tenemos una colaboración mutua”. Dice que tienen mejores expectativas de las que existen hoy en Europa, y define la empresa como una en la que “los empleados participan de los proyectos y en donde permanentemente estamos reinvirtiendo en la evolución del producto”. |