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Comienza en
enero la implementación del Plan Nacional de Seguridad Vial
Seis mil argentinos mueren por año en
accidentes de tránsito, es decir 16 por día o uno cada hora y media. Estas cifras
representan el 2,5 por ciento del total de muertes ocurridas en la Argentina, la cuarta
causa de mortalidad luego de las enfermedades cardiovasculares, los tumores malignos y las
patologías cerebrovasculares. Los costos vinculados a estos accidentes rondan nada menos
que el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Para hacer frente a esta preocupante situación, el Ministerio de Planificación
Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación prevé implementar desde comienzos
del 2006 y hasta diciembre del 2009 un Plan Nacional de Seguridad Vial, con el objetivo
principal de reducir en un 20 por ciento la tasa de siniestralidad en el país.
Uno de los ejes centrales, según reza el propio plan, consiste en "construir
entre todos los actores involucrados una red que permita coordinar esfuerzos, procurando
un esquema de amplia participación que genere la sinergia necesaria para llegar
progresivamente a todas las regiones de nuestra geografía y a todos los sectores de
nuestra sociedad".
Y la otra clave pasa por "plantear una política integral actuando en todos
los aspectos que están involucrados en esta problemática. Esta política integral tiene
que ser pública, asumida por todos como una cuestión de Estado que trascienda los
avatares y sectores políticos, teniendo por lo tanto continuidad en el tiempo más allá
de las personas que la ejecuten". Este programa contempla, en primer lugar, la
planificación de una campaña nacional de difusión para la seguridad vial, orientada a
controlar velocidades, impedir la circulación de conductores con su capacidad afectada
por alcohol o drogas, y el uso obligatorio de cinturón de seguridad, e incluyendo la
declaración del 2007 como "año de la seguridad vial".
En segundo término, le apunta a optimizar el funcionamiento del registro de
accidentes viales a fin de lograr una estadística confiable y unificada en todo el país,
conforme con los parámetros internacionales. Esto se asocia con la necesidad de
establecer un mapa de riesgo y de puntos negros en la red vial, para prevenir
adecuadamente los accidentes en dichas zonas.
Mediante este plan, el Gobierno también pretende incluir a la educación vial en
los niveles de enseñanza preescolar, primario y secundario e instituir especialidades en
la enseñanza técnica, terciaria y universitaria. Por otra parte, también se reforzarán
los programas de formación de personal policial y de contralor y se organizarán cursos
especiales de capacitación para conductores.
Además, se pretende mejorar la eficiencia en el control de la emisión de
licencias de conductor a partir de crear un Registro Unificado de Licencias de Conductor y
optimizar un sistema de antecedentes de tránsito en todo el país con acceso por
Internet. Asimismo, el plan establece normas uniformes para la verificación y
certificación técnica vehicular obligatoria.
A su turno, se busca impulsar el registro de talleres de reparación con
habilitación y un director técnico civil y penalmente responsable. También se quiere
mejorar el sistema vial uniforme en todo el país, junto con la inclusión en el
presupuesto nacional de un plan de obras de seguridad vial.
Otro ítem importante del plan consiste en establecer un sistema de atención
médica de urgencia, centralizando el intercambio de datos para la atención de heridos en
el lugar del accidente y su forma de traslado hacia los centros médicos, lo mismo que
implementar un sistema de seguros de prima variable, según se registre o no el siniestro.
Por último, se plantea como objetivo la uniformidad de la Legislación de
Tránsito en todo el territorio nacional, al mismo tiempo que tratar que las provincias de
Buenos Aires, Córdoba y Mendoza se adhieran a la Ley de Tránsito Nº 24.449.
En la elaboración del plan colaboraron el Consejo Federal de Seguridad Vial, el
Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito y la Comisión Nacional del Tránsito y la
Seguridad Vial, junto a la Dirección Nacional de Vialidad, Gendarmería Nacional, el
Consejo Vial Federal, la Subsecretaría de Seguridad Vial de la Provincia de Buenos Aires,
el Consejo Provincial de Seguridad Vial de la Provincia de Buenos Aires, la Secretaría de
Extensión Universitaria de la Universidad Tecnológica Nacional y la Asociación
Argentina de Carreteras. |
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CEDOL: el costo de
la mano de obra aumentará un 20 por ciento
El incremento del índice de octubre fue de un
3,68 por ciento y su variación durante el 2005 fue del 16,21 por ciento. Se anticipa para
noviembre un incremento de la mano de obra superior al 20%, producto de un acuerdo
salarial con el gremio y que repercutirá fuertemente en el índice de ese mes.
El índice que elabora la Cámara de Operadores Logísticos (CEDOL) reflejó en el
mes de octubre un incremento del 3,68 por ciento de los costos logísticos y el acumulado
llega a 270,74. El indicador muestra un aumento del 16,21 por ciento en los primeros diez
meses del 2005.
El indicador es construido en función de una operación logística modelo en el
orden nacional, contemplando las variaciones de los costos de recursos humanos, transporte
en todos los modos, administración de stocks, sistemas y comunicaciones. |
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Cambios en el
sistema de carga y descarga en el Centro porteño
En un mes habrá más puntos para que operen
camiones y fletes y se modificarán los horarios, según el tipo de calle.
Más de un año atrás, el Gobierno porteño lanzó una prueba piloto para
reorganizar la circulación de los fletes que descargan mercaderías en los comercios del
Centro porteño. Ahora ese sistema quedará como definitivo, pero con algunos cambios: se
ampliarán los lugares de maniobra para los vehículos comerciales y se modificarán casi
por completo los horarios.
El sistema de carga y descarga ideado para el Micro y Macrocentro fue puesto en
marcha el 24 de julio del año pasado. En varias cuadras de la zona se marcaron, con
pintura azul en los cordones y carteles de señalización, 332 lugares para que los
camiones de hasta cuatro toneladas puedan descargar mercaderías y llevarse los cajones
vacíos de los negocios ubicado en el área limitada por Pasco, Venezuela, Paseo Colón,
Leandro N. Alem, Del Libertador, Pueyrredón, Paraguay, Jean Jaures, General Urquiza y
otra vez Venezuela. Los fletes sólo pueden operar en ese espacio durante media hora, y si
en esa cuadra hay estacionamiento tarifado deben pagar.
Pese a que la experiencia fue positiva, se van a introducir algunas mejoras en el
proyecto que el Gobierno porteño va a enviar a la Legislatura, para consolidar el sistema
en una ley. En primer lugar, se ampliará la cantidad de espacios en los que los fletes
podrán estacionar para bajar la mercadería: de los 332 actuales se saltará a unos 400.
Pero el cambio más importante tendrá que ver con los horarios. Hoy los camiones
no pueden trabajar de 7 a 21 en las avenidas y de 11 a 21 en las calles. A partir de las
modificaciones, los horarios variarán según el sentido de circulación de las calles. En
las que funcionan como ingreso al Centro, la descarga estará prohibida de lunes a viernes
de 8 a 18. En las vías de salida del área, la restricción correrá de 10 a 20. Por
último, en aquellas calles y avenidas de habitual congestionamiento vehicular (Del
Libertador, Callao, Pueyrredón y otras) los fletes no podrán trabajar de 8 a 20.
Además, en la 9 de Julio el trabajo quedará prohibido totalmente.
Fuente: Clarín |
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