Hace un tiempo atrás en una compra de neumáticos, nosotros
pedíamos por el tamaño y por el tipo, que era dividido en dos clases: lisos y con
dibujo. Lo mismo con la llegada de los radiales. La forma de comprar no había cambiado.
Recientemente, no obstante, está ocurriendo una revisión de ese concepto.
Los fabricantes de neumáticos nuevos crearon sus líneas para uso
especifico. A las ya tradicionales clasificaciones, direccional, tracción, cualquier eje,
se sumaron los de servicio de ruta, servicio urbano, servicio severo o uso mixto. Los
fabricantes de productos para recapado, por primera vez, apoyados en el aprendizaje de
largos años de fortalecimiento en el mercado, y con un excelente resultado de esa
experiencia, crearon también sus diseños propios.
Existen diseños que confieren mayor trazo, mayor profundidad de
surco, como consecuencia, menor velocidad, mejor adaptación a los problemas de arrastre,
bandas más leves para carcazas que ya están mas cansadas, on y off-road etc.
Es evidente que, cuanto más próximas fueran las características
de el neumático o de la banda de rodamiento a su utilización, tanto mejor será su
resultado.
Estos cambios nos colocan en un camino sin retorno, donde la
eficiencia de cada fabricante está estampada en su marca, con el compromiso total de la
formulación de la goma, del diseño, de las dimensiones y principalmente de la
aplicación de la banda específica.
Al revendedor o recapador, cabe apostar en la elección del mejor
socio, y orientar el uso de el neumático o de la banda de rodamiento. Al usuario queda la
responsabilidad de evaluar y testear, con criterios más estrechos, los diversos productos
, pues es de él la responsabilidad de reducir costos, siempre en la expectativa de
garantizar la supervivencia de su empresa, donde cada vez mas, el detalle hace la
diferencia.