Distribución de los productos lácteos de Cabaña y Estancia Santa Rosa Desde Marzo de 2005, el operador logístico argentino I-Flow S.A. desarrolla una solución integral: Preparación de pedidos, almacenamiento, distribución en todo el país, para esta industria alimenticia fundamental. |
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Hasta
el año 2005, Cabaña y Estancia Santa Rosa S.A. gerenciaba
su logística y contrataba la flota para realizar la distribución.
Debido al crecimiento y a cambios operativos, la empresa que pertenece al
grupo grupo francés Soparind Bongrain buscó alternativas:
“Como solución le propusimos que debían tercerizar su
logística, demostrándole los ahorros que podían obtener”,
expresa Miguel Blanco, director de I-Flow S.A.. Fueron entre seis y ocho
meses de negociaciones. Desde Noviembre 2004 hasta la fecha en que se cerró
el contrato, I-Flow S.A realizó la puesta en marcha del proyecto
para arrancar la operación los primeros días de Marzo de 2005. |
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En el caso de Santa Rosa, se realiza una logística integral que implica recepción de los productos de planta, almacenamiento, distribución. Se reciben los pedidos en la planta de I-Flow en Olivos, en la zona norte del Gran Buenos Aires, para realizar la preparación de los mismos. En este punto, hay productos a los cuales se les debe capturar el peso. Se informa a la firma los pesos de cada uno de ellos, y los bultos que se están distribuyendo. “Durante el día viaja esa información a Santa Rosa para retornar a nuestro centro a última hora del día (a traves de interfases generadas por los departamentos de sistemasd de ambas empresas). Es aquí donde imprimimos la facturación con sus respectivos remitos. Luego realizamos la distribución en Capital Federal, Gran Buenos Aires, y diversos puntos del interior del país”, dice. En esta etapa y con el objetivo de generar pocos cambios en el nuevo cliente se tomaron los mismos operadores que venían realizando la distribución: “La idea es conocer si están dentro de ciertos parámetros que como operador logistico necesitamos”. Distribución de grandes volúmenes y diversidad de productos Hay factores que son claves para un óptimo desarrollo de la distribución. Cada cliente final tiene distintas metodologías de recepción de mercaderías. Aquí es esencial conocer las fechas de vencimiento con las cuales trabaja cada uno de ellos. “Nuestro sistema tuvo que adaptarse y determinar, según el tipo de cliente, qué fecha de vencimiento le corresponde” explica, Blanco. El gran volumen que moviliza esta empresa incluye diversidad de productos, los cuales difieren desde el peso hasta el embalaje; desde un producto que se vende por unidad hasta otros que llegan a 60 kilos. La distribución de Santa Rosa se hace mediante una flota de vehículos que trabaja en forma dedicada. “De acuerdo con los volúmenes manejados realizamos viajes directos al interior del país. Además contamos con operadores que redistribuyen la mercadería, afirma, el director de I-Flow. Uno de los puntos más complejos de manejar cuando se distribuye en el interior es la devolución de documentación. Junto a los operadores y el departamento de tráfico se trabaja para acotar los tiempos”. Frente a la posibilidad de utilizar el medio aéreo como opción, Miguel Blanco sostiene que la mercadería no soporta precios tan altos como el costo aéreo. “La mayor parte de los clientes que recibimos y tercerizan su distribución lo hacen para mejorar tarifas. Para tener un costo logístico de distribución se tienen que conjugar varios valores. En primer lugar que el precio del producto soporte la carga del transporte. Y que se maneje un volumen mínimo para que el transportista pueda pagar sus costos de distribución”. Con Santa Rosa realizan un trabajo intenso respecto de mostrarle que es necesario generar un pedido mínimo de tanta cantidad de kilos para que sea mucho más eficiente la distribución. “Durante los últimos tres meses trabajamos en dos parámetros. Santa Rosa está subiendo su pedido mínimo y nosotros zonificamos las entregas. Entregar un kilo de producto en un supermercado cinco veces por semana es caro. Entonces, propusimos que pasen a un mínimo de determinada cantidad de kilos y se los entregamos para esa boca, con una frecuencia predeterminada. De esta forma se sube el pedido mínimo y se reducen los días de entregas. En este tema hemos trabajado durante estos últimos tres meses. No es un proceso fácil, cambiar una política de ventas lleva su tiempo. Sin embargo, en este lapso se han hecho cambios”. Red de comunicación e inventarios Miguel Blanco entiende que estos dos puntos son esenciales para el cliente. “Realizamos un seguimiento exhaustivo de inventarios. A principio tuvimos nuestros inconvenientes, pero ya se han salvado. Hoy estamos con diferencias mínimas que son las normales y aceptadas por el mercado”, asegura. Por otra parte, se estableció una importante red de comunicación con los transportistas en el momento de las entregas: “Tratamos de que se salven todas las entregas cuando el transportista está en la boca donde tiene que hacer la descarga de la mercadería. Muchas veces los hipermercados no tienen las órdenes de compras, difieren los kilos respecto de los que se están entregando. Una red de comunicación posibilita que cuando se nos informa sobre algún inconveniente, podamos darlo a conocer al cliente a tiempo. Por lo tanto, nuestro cliente accede a hablar con la cadena, con el objetivo de salvar la entrega en el momento. Esto representa un beneficio de costos para el cliente ya que no hace una doble o triple entrega”, afirma Blanco. Y agrega: “El tema de la logística es una ecuación donde tienen que cerrar en varias variables. Nuestra obligación como operadores logísticos es asesorar al cliente. No significa transportar y tomar el pedido para colocarlo en un camión. Es buscarle todos estos condimentos para que el cliente vea beneficiado su costo. Asesorar a los clientes es una de las tareas más importantes que tenemos, más allá de cumplir con el servicio que nos pidió”. Periódicamente, tienen la visita del cliente, tanto a lo que hace a control de calidad como a la auditoria de inventarios. “Más allá de los controles que realizamos nos beneficia en el sentido de un segundo control sobre lo que estamos haciendo” ,dice. Crecimiento e inversiones El desarrollo y la incorporación de nuevos clientes implicaron una serie de inversiones importantes. A partir de Octubre 2005 se ampliarán los metros cuadrados de la planta de Olivos. “Tomamos una nave más con mayor cantidad de docks de carga o descarga que nos ofrece mayor agilidad en tanto la recepción como expedición de productos”. Por otra parte, operarán durante 24hs. “En la actualidad iniciamos las cargas a las tres de la mañana, pero tenemos proyectado hacerlo desde la una. También habrá un aumento de personal en lo relacionado a operarios, preparación de pedidos y supervisores. Hemos incorporado mayor cantidad de balanzas, lo cual nos da la posibilidad de tener más control de mercadería. Y se incrementaron los controles de preparación y expedición a través de bulto y kilo”. “Cada cliente tiene su manera de vender, entregar y de evaluar el negocio. La mejor manera de ofrecer el servicio que el cliente espera es que todo el personal de I Flow conozca sus necesidades”, concluye, Miguel Blanco. |
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Fuente: Webpicking.com - Octubre ´05 |
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